CONSEJOS PARA COMPRAR UN GATO DE RAZA

¿Por qué tiene pedigree un gato de raza?

¿Por qué los gatos de raza son tan caros?

Por la presidenta del CEMC (Club Español del Maine Coon) Hannelore Spahn 

 

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En el pasado número de la revista Maine Coon Mania, publicamos un texto del Club Español del Maine Coon (CEMC) sobre los métodos para evitar fraudes al comprar gatos de raza. Ahora abordamos de nuevo el tema y lo ampliamos para que nuestros lectores sean conscientes de la importancia de este asunto.

 

Una pregunta muy frecuente que nos plantean los interesados en comprar un gato de raza es: ¿por qué un pedigree hace mucho más caro al gato? No pocos criadores ofrecen un gato con pedigree muchísimo más caro que uno sin pedigree por ejempleo sin pedigree 500 € con pedigree 1.500 €. La explicación es la siguiente: este criador acuerda con el comprador vender el gato sin pedigree porque, si no quiere criar ni llevar al gato a exposiciones felinas, ¿para qué le sirve el pedigree? (éste es el argumento de determinados criadores mejor dicho “vendedores” o “multiplicadores” y de muchas tiendas donde se venden animales).

 

Un criador que vende gatos de raza (si es serio y correcto) es socio de una asociación felina nacional y/o internacional. De lo contrario, no dispondrá de pedigrees para sus gatos, porque son las asociaciones quienes extienden los pedigrees. Sin embargo, estas organizaciones tienen un reglamento de cría que - entre otras cosas- protege a los gatos en su salud y bienestar. Por supuesto cada socio tiene que cumplir estas normas.

 

En la mayoría de las asociaciones felinas mundiales (como FIFe o WCF) existe una norma que dice que una hembra puede tener solamente 3 camadas en 2 años. Así tiene tiempo suficiente para descansar entre 2 camadas, imprescindible para la salud de la madre y de sus futuras crías. En otras asociaciones se permite sólo 1 camada por hembra y por año. Y otro reglamente hay que cumplir: FIFe y otras asociaciones permiten la venta sólo cuando los gatitos tienen 3 meses cumplidos – antes tampoco se pueden vacunar.

 

Puede que para algunas hembras no sea ningún problema tener 2 camadas al año. Pero hasta que el reglamento de cría (bienestar de los animales, salud, tenencia, higiene y venta) no esté regularizado en todos los paises, es preferible por el amor a los gatos limitar la cifra de camadas anuales para evitar la explotación total de las hembras por criadores sin escrúpulos.

 

Ahora volvemos a la pregunta: ¿por qué con pedigree? El criador que quiere ganar dinero con sus animales no quiere esperar 6 meses o incluso 12 meses para la próxima camada (si tiene mala suerte con solo 1 ó 2 cachorros). ESO NO ES RENTABLE. Entonces cubre a las hembras 3-4 veces al año, para lo que tiene que quitar los cachorros a la madre con 6, 7 ú 8 semanas de edad.  A veces porque el comprador lo pide tener a los cachorros con 2 meses o menos – eso dice el criador y la tienda de venta. En lugar de dar la información correcta en ese momento el criador se escuda en el silencio y vende los cachorros de esas edades –aunque en realidad su intención es otra totalmente diferente, por dicho reglamente no puede tener pedigrees para demasiados cachorros de una hembra pero a eso llegamos más abajo. Por eso ponen el precio tan exageradamente alto para que nadie selo pide.

 

FIFe y otras asociaciones permiten la venta sólo cuando los gatitos tienen 3 meses cumplidos – antes tampoco se pueden vacunar. Recordemos que es un reglamento para todas las razas, no sólo para los Maine Coons.

 

Algunos criadores mejor dicho “multiplicadores” lo ignoran expresamente porque lo único que quieren es sacar partido de los animales: que se muere la hembra con 4 ó 5 años completamente agotada de tantas camadas... eso está calculado, ya están esperando la próximas hembras para ocupar su sitio.

 

El precio desproporcionadamente caro para un gato de raza con pedigree en estos casos sólo es un truco para vender los cachorros que nunca tendrían un pedigree, porque el criador se salta el reglamento de crianza de su asociación - en este caso el descanso de la hembra entre 2 camadas.

 

Esas explicaciones sirven igual para la venta de cachorros entre 6, 7 ú 8 semanas de edad. Tener los cachorros hasta 12 semanas significa el doble de gastos para el criador/multiplicador. Cuanto más mayores, más comen. Aparte, ya no sirve la excusa de que no se pueden vacunar porque son demasiado jóvenes. Este caso aún es más repugnante porque se escudan en que es por el bien del cachorro -dicen que así se acostumbra mejor al ser humano- cuando en realidad están separando al cachorro de la madre emasiado joven para ganar dinero. El resultado: huérfanos que probablemente tengan problemas psíquicos toda su vida. Por ejemplo, está demostrado que algunos casos de adultos que de repente hacen sus necesidades en lugares diferentes a los habituales es por una separación demasiado temprana de la madre. (Ver libros del etólogo Dr. Dennis Turner).

 

También existe un reglamento FIFe y de otras organizaciones que prohíben hacer beneficio con la venta de cachorros. Seguramente esto es algo nuevo para la mayoría de criadores mundiales. Y llegamos al punto delicado: la rentabilidad de la cría de gatos de raza. De entrada, haciendo algunas cuentas honradamente se puede entender el precio de 1000 – 2500 € por un cachorro de calidad. Más transporte etc.etc.

 

Es muy fácil: veamos el ejemplo de un criador que tiene 10 gatos. Cada gato comprado le ha costado entre 1000 y 2500 €, dependiendo de dónde proceda. Los gastos de veterinarios suben a unos 5.000 € o más al año: una vacuna vale entre 15 y 40 € (5 camadas de unos 4 cachorros al año el promedio son unos 20 cachorros, igual a 40 vacunas (algunos criadores dan 4 vacunas por cachorro, entonces el doble) digamos a 20 € (algunos veterinarios hacen un pequeño descuento a criadores) más las vacunas anuales de los adultos son 10 € por lo menos, más las 10 vacunas de la Leucemia, y antes de cada vacunación hay que desparasitar y a las 10 – 12 semanas de edad hay que ponerles el microchip a los cachorros (30 € cada uno o más).

 

Aparte de todos estos gastos seguramente hay una operación o castración (los domingos, por supuesto, porque las clínicas veterinarias tienen un suplemento), un parto perdido, un gato enfermo... y muy rápido se han doblado los gastos de veterinario anuales. Una hembra preñada que salta mal, se giran los cachorros, operación de emergencia: la gata castrada y 8 cachorros perdidos... Y es un caso real. O un gato comprado caro que es estéril... Hay mil problemas posibles y todos cuestan dinero.

 

Y sumemos la vida cotidiana: el pienso de calidad sube a 2.500 €, las latas sólo 2 al día por 0,70 € son al año unos 500 €, más carne fresca 2 veces por semana son 15 € por semana son 780 €, más 30 sacos de arena de 10 kg al mes, son al año 1080 €. Y eso sin contar hierbas, pasta de malta etc, ni comederos, bebederos, lavabos, peines, champús, desinfectantes, talco, trasportines, mantas, cajas para los partos, trepadores (buenos valen entre 250 y 800 €), rascadores, redes para proteger las terrazas, y no contamos la participación en exposiciones –cuando una raza es nueva, como hace 15 años el Maine Coon en España, hay que presentarlos en exposiciones durante por lo menos 10 años hasta que se reconoce que existe la raza. Los gastos de una exposición pueden subir fácil a 500 – 1.000 € o más en el extranjero (inscripciones, hoteles, viaje, comidas etc.). Más un ordenador, una página web, publicidad en revistas profesionales y en Internet... Todo cuesta dinero, ¡y no poco! Y falta mencionar las cuotas de las asociaciones, los pedigrees (15 € cada uno)... Y, de vez en cuando, un nuevo gato para evitar consanguinidad.

 

Si alguien no cree estos cálculos: hay facturas para todo que lo documentan.

Por eso el CEMC está muy orgulloso que todos sus socios han firmado el Código Ético que tenemos a vuestra disposición por el MBCFA - la asociación americana más grande de Maine Coon mundial. Uno de los párrafos dice (igual que el reglamento de FIFe) que un socio del CEMC no debe hacer beneficio con la venta de cachorros – que es algo que los socios del CEMC ya se han dado cuenta que no es posible, desde luego.

 

Suerte que hay cada vez más criadores responsables que crían animales por pasión y no por dinero. Son criaderos éticos, que respetan las exigencias de los animales. Entonces nuestro consejo para un comprador: que se tome mucho tiempo en la búsqueda de un criador que le convenza con su labor, que se informe adecuadamente a través de los clubs de raza y que acuda a exposiciones de gatos. Mejor es visitar al criador e insistir de ver las instalaciones. Otra cosa: si un criador manda facilmente un cachorro por transportista y no quiere conocer al comprador: Cuidado!!

 

Os deseamos muchas suerte con la adquisión de un cachorro! Que lo vais a tener más probablemente cuando habeís digerido estas lineas.